Gestión del estrés a través de la Sofrología
Técnicas sencillas de respiración y consciencia corporal para volver al eje en momentos de ansiedad elevada y recuperar la calma.

En un mundo donde el estrés, la ansiedad y la prisa parecen formar parte de la rutina, cada vez más personas buscan métodos naturales para recuperar el equilibrio. En este contexto, la sofrología se ha convertido en una práctica de bienestar muy valorada por su enfoque simple, accesible y profundamente eficaz.
¿Qué es la sofrología?
La sofrología es una disciplina que combina técnicas de respiración consciente, relajación corporal, visualización positiva y atención plena. Fue creada en los años 60 por el neuropsiquiatra Alfonso Caycedo, con el objetivo de ayudar a las personas a desarrollar una mayor armonía entre cuerpo y mente.
No es una terapia médica ni una religión. Se trata de un entrenamiento mental y corporal que permite tomar conciencia de uno mismo y gestionar mejor las emociones, el estrés y los desafíos del día a día.
¿Para qué sirve la sofrología?
La sofrología se utiliza en muchos ámbitos de la vida cotidiana. Entre sus beneficios más comunes se encuentran:
- Reducción del estrés y la ansiedad
- Mejora de la calidad del sueño
- Aumento de la concentración y la claridad mental
- Mejor gestión de las emociones
- Refuerzo de la confianza y la autoestima
- Preparación para situaciones importantes (exámenes, presentaciones, parto, competiciones deportivas)
Es una práctica adaptable a todas las edades, desde niños hasta adultos mayores.
¿Cómo es una sesión de sofrología?
Una sesión suele durar entre 45 y 60 minutos y se realiza sentado o de pie, con ropa cómoda. El sofrologo guía la sesión con la voz, proponiendo ejercicios simples de respiración, movimientos suaves y visualizaciones.
No se necesita experiencia previa ni una condición física específica. Lo más importante es escuchar el propio cuerpo y respetar el ritmo personal.
Sofrología en la vida diaria
Una de las grandes ventajas de la sofrología es que sus técnicas pueden integrarse fácilmente en la rutina diaria. Bastan unos minutos al día para respirar conscientemente, relajar el cuerpo y reconectar con el momento presente. Con la práctica regular, los efectos se acumulan y se vuelven más profundos y duraderos.
Un camino hacia el equilibrio
La sofrología no promete eliminar los problemas, pero sí ofrece herramientas concretas para afrontarlos con más calma, lucidez y serenidad. Es una invitación a escucharse, a conocerse mejor y a vivir con mayor conciencia.
Si buscas una forma natural y respetuosa de cuidar tu bienestar físico y emocional, la sofrología puede ser un excelente punto de partida.
Almudena Cordón
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